Un viaje a la adultez para el protagonista, y a ninguna parte para el espectador.
Si te dijese que lo mejor de Boyhood es el hecho de haber sido rodada a lo largo de doce años, podría parecer que la película en sí no es gran cosa y que se le está dando tanto bombo más por su forma que por su contenido. Esto es relativamente cierto, pero ahora te contaré por qué merece la pena verla aun a pesar de ello.
De haber sido producida del modo tradicional, me atrevería a decir que el resultado habría sido un cagarro. Porque si nos hubiesen mostrado a actores distintos para cada una de las etapas del chico, y hubiesen maquillado a los adultos para simular su envejecimiento, habría perdido la credibilidad que hace grande a este film. Es el hecho de ver crecer a los actores lo que hace que los personajes también lo hagan ante tus ojos, permitiendo que te involucres tanto en lo que les ocurre sin distracciones ni transiciones incómodas.
¿Significa esto que el argumento en sí no es interesante? Te responderé con otra pregunta: ¡¿Qué argumento?! Porque una de las peculiaridades del film es que carece de introducción, nudo, y desenlace, y aun así logra funcionar a la perfección. Las cosas ocurren sin más, mientras tú eres testigo, pero tras el desconcierto inicial es probable que te des cuenta de que no hacía falta más que esa misma naturalidad para cautivarte. La película cuenta una historia sencilla de manera convencional y, a la vez, revolucionaria.
Tal vez no te lleve a ningún sitio. Pero, como los mejores paseos, resulta agradable y placentero su recorrido aunque te quedes casi igual que antes.
Valoración: 3 / 5 - BUENA
Esli, el Crítico Padawan
De haber sido producida del modo tradicional, me atrevería a decir que el resultado habría sido un cagarro. Porque si nos hubiesen mostrado a actores distintos para cada una de las etapas del chico, y hubiesen maquillado a los adultos para simular su envejecimiento, habría perdido la credibilidad que hace grande a este film. Es el hecho de ver crecer a los actores lo que hace que los personajes también lo hagan ante tus ojos, permitiendo que te involucres tanto en lo que les ocurre sin distracciones ni transiciones incómodas.
¿Significa esto que el argumento en sí no es interesante? Te responderé con otra pregunta: ¡¿Qué argumento?! Porque una de las peculiaridades del film es que carece de introducción, nudo, y desenlace, y aun así logra funcionar a la perfección. Las cosas ocurren sin más, mientras tú eres testigo, pero tras el desconcierto inicial es probable que te des cuenta de que no hacía falta más que esa misma naturalidad para cautivarte. La película cuenta una historia sencilla de manera convencional y, a la vez, revolucionaria.
Tal vez no te lleve a ningún sitio. Pero, como los mejores paseos, resulta agradable y placentero su recorrido aunque te quedes casi igual que antes.
Valoración: 3 / 5 - BUENA
Esli, el Crítico Padawan


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