lunes, 2 de marzo de 2015

Whiplash

Llegar hasta el límite, romperlo, y descubrir qué hay detrás. ¿Hasta qué punto es necesario? ¿Y cuánto es demasiado?





Las películas que abordan un tema muy concreto corren el riesgo de ser ignoradas por todo aquél que no se sienta atraído por la portada. Pero sería injusto que pases por alto Whiplash sólo porque no te gusten el jazz o uno de sus instrumentos más incomprendidos. Por supuesto tendrás alicientes para verla y disfrutarla si te gusta la música, pero Whiplash es mucho más que eso, y cada vez que crees que no tiene nada más que ofrecer, te sorprende con algo nuevo.

Su mayor mérito es la capacidad de encontrar suficientes puntos en común contigo como para mantenerte enganchado a la butaca, seas quien seas. Tal vez nunca has soñado con ser el mejor baterista del mundo, pero el film conecta con esa parte de ti que sabe lo que es esforzarse, que tiene miedo al ridículo, que se ha sentido intimidado por un mentor, o que ha experimentado cómo la presión, la rivalidad, y la ambición han despertado lo mejor y lo peor de uno mismo.

Lo bueno siempre cuesta sudor, y a veces también sangre. Como se suele decir, no pain, no gain.


Valoración: 3 / 5 - BUENA




No hay comentarios:

Publicar un comentario