Llegar
hasta el límite, romperlo, y descubrir qué hay detrás. ¿Hasta qué punto es
necesario? ¿Y cuánto es demasiado?
Las
películas que abordan un tema muy concreto corren el riesgo de ser ignoradas
por todo aquél que no se sienta atraído por la portada. Pero sería injusto que
pases por alto Whiplash sólo porque no te gusten el jazz o uno de sus
instrumentos más incomprendidos. Por supuesto tendrás alicientes para verla y
disfrutarla si te gusta la música, pero Whiplash es mucho más que eso, y cada
vez que crees que no tiene nada más que ofrecer, te sorprende con algo nuevo.
Su
mayor mérito es la capacidad de encontrar suficientes puntos en común contigo como
para mantenerte enganchado a la butaca, seas quien seas. Tal vez nunca has
soñado con ser el mejor baterista del mundo, pero el film conecta con esa parte
de ti que sabe lo que es esforzarse, que tiene miedo al ridículo, que se ha
sentido intimidado por un mentor, o que ha experimentado cómo la presión, la rivalidad,
y la ambición han despertado lo mejor y lo peor de uno mismo.
Lo bueno siempre cuesta sudor, y a veces también sangre. Como se suele
decir, no pain, no gain.
Valoración: 3 / 5 - BUENA
Esli, el Crítico Padawan


No hay comentarios:
Publicar un comentario