El temor y la ilusión han estado conviviendo dentro de mí durante mucho tiempo. Desde que vi el primer trailer de El Despertar de la Fuerza, para ser exactos. ¿Honrará la saga? ¿O será otra pifia? Hemos tenido que ser muy pacientes, pero por fin ya se pueden disipar las dudas. El episodio siete es un despertar de verdad.
Ver una de estas películas por primera vez produce sensaciones muy especiales. Más aun si vas al estreno, y bien acompañado. Da igual que sean las 00:05 de la noche, ¡vamos a ver Star Wars, colegas! Increíble. Y si además, las expectativas que tanto me he esforzado en contener se ven correspondidas con un film a la altura de las circunstancias, puedo decir que me sentí como un niño. Y eso no tiene precio.
Es evidente el respeto con el que J.J. Abrams y todo el equipo han llevado a cabo este ambicioso proyecto. Cada fotograma es un homenaje al universo creado por Lucas. Y cada momento que sucede ante nuestros ojos está narrado para que sintamos este ansiado regreso, lleno de personajes y situaciones que resultan familiares, pero consiguiendo sorprender al mismo tiempo. Eso tiene doble mérito, ya que ha logrado sumarse a la franquicia para formar parte de un todo, sin dejar de ser una película única.
Lo "malo", y aunque ya lo supiéramos de antemano, es acabar de verla con la certeza de que es el comienzo de algo mucho mayor. Por supuesto que eso nos llenará de ilusión, pero al mismo tiempo, la espera se hará larga.
Valoración: 5 / 5 - OBRA MAESTRA
Esli, el Crítico Padawan


No hay comentarios:
Publicar un comentario