“En unos años nuestra época saldrá en los libros de historia dentro de un tema llamado La Revolución Digital. Se hablará de la impactante manera en que la tecnología transformó nuestra manera de trabajar, relacionarnos, y disfrutar. De cómo llegamos a creer que por hacer más cosas y más rápido las estábamos haciendo mejor. Y, sobre todo, se hablará del daño que nos ha hecho.”
- Aquí es donde digo que el autor de la cita es alguien importante,
y te decepcionas porque resulta que lo he dicho yo.
Siete maneras de demostrar que eres más inteligente que tu teléfono
Un Smartphone es una cámara de fotos que te permite enviar imágenes y texto a otros Smartphones. También tiene juegos y conexión a Internet. A veces se utiliza como walkie-talkie para hablar con otros. El nombre del dispositivo podría hacernos pensar que es inteligente, pero no te preocupes, todavía podemos evitar que dominen el mundo. He aquí 7 ideas para ello.
1) Resiste el impulso de hacerle fotos a todo
Guardar los recuerdos en formato imagen es maravilloso, y a veces el momento lo requiere. Otras veces basta con tu propia memoria. No dejes que la capacidad de fotografiar de manera ilimitada te convierta en un instagramer compulsivo.
2) Piensa la respuesta antes de buscarla
Google y Wikipedia son herramientas muy útiles, pero usarlas antes de pensar por ti mismo hace que poco a poco aumente la cantidad de Smartphones que parecen más smart que sus usuarios. Tampoco debes permitir que sea siempre tu móvil el que le enseñe a tu amigo con un vídeo lo que podrías haberle explicado tú con tus palabras y tus gestos. Resiste ese tic de alcanzar el móvil a la mínima, y considera expresarte como lo hacen los humanos.
3) Haz menos selfies
Nos encanta dejar constancia de dónde estamos, con quién, y qué estamos haciendo. O simplemente ese día estamos espléndidos y queremos que el mundo lo sepa. Fantástico. Simplemente no abuses, a no ser que quieras parecer un ególatra. Y a ser posible, minimiza los morritos.
4) Da ejemplo a los pequeños
Las pantallas tienen un efecto singularidad gravitacional que absorbe a los niños que hay alrededor. El entretenimiento digital tiene ese poder, y por eso se debe consumir de manera responsable. ¿Videojuegos? Por supuesto, pero no todo el santo día, y jugarlos no debe privarles de practicar otras actividades ni de mirar a los ojos a los demás cuando les hablen. Bien dosificado es tan saludable como la lectura, la música, o el cine. Pero si dejas que se conviertan en yonkis digitales, estás reemplazando parte de su infancia con diversión enlatada y mutilando su creatividad.
5) Envía mensajes con cuidado y naturalidad
Que sí, que comunicarse de manera asíncrona es muy conveniente, pero como complemento (no sustituto) de la conversación clásica. Además, es un mal uso de esta prestación cuando escribes cosas que en realidad no dirías cara a cara, o das lugar a malentendidos al carecer del tono que sólo tu voz puede darle a las palabras, o no encuentras el emoticono adecuado (o usas demasiados). <<Inserte aquí una caquita sonriente>>
Por otro lado, elige bien las palabras y envíalas en el menor número de mensajes posible (salvo emergencias), para no convertir el móvil del otro en un vibrador. Y por lo que más quieras, no escribas jajaja o LOL a no ser que te estés riendo de verdad.
6) Escoge lo que quieres ver
Youtube: tu buffet libre infinito audiovisual. ¿Qué pasa cuando hay un buffet y decides probarlo todo? Que vomitas. Tu mente también tiene un límite, y saturarla puede resultar en sobredosis.
7) Dale prioridad a la persona que está contigo
Éste es el más importante. Deja el móvil guardado cuando estés con alguien. Y si suena o vibra, ignóralo (salvo emergencias). Dale prioridad a la persona que está contigo, porque si no lo haces quizás prefiera marcharse lejos y enviarte un whatsapp.
Guarda el móvil. Disfruta la vida. Si no, podrías acabar así.
#PhoneInMyPocket
- Esli

No hay comentarios:
Publicar un comentario